lunes, 17 de noviembre de 2014

Mi piel
se va tiñendo
de espacio
desde que no la tocas,
como de noche,
como de luto,
desde que perdí
la fe en ti,
aquel día
de tantos entierros
en el que tu puño cerrado
golpeó mi corazón
clavándome las palabras
que nunca supiste decir.

2 comentarios:

  1. Los golpes al corazón dichos en el silencio de las palabras pueden dañar... siempre y cuando lo permitamos.
    Es muy pasional lo tuyo, dejo beso.

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  2. Concuerdo contigo, solo nos daña aquello a lo que nosotros le otorgamos el permiso.

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